Cada búsqueda, cada video y cada aplicación en la nube necesita un lugar físico donde vivir: un data center. Chile se ha convertido en uno de los destinos preferidos de esta industria en América Latina, y detrás de ese crecimiento viene una demanda de trabajadores técnicos que casi nadie está mirando.

Un plan país
En diciembre de 2024, el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación presentó el Plan Nacional de Data Centers 2024-2030, construido en coordinación con carteras como Economía, Energía y Transportes y Telecomunicaciones. Su meta es triplicar el tamaño de la industria en cinco años y atraer inversiones por cerca de US$2.500 millones, aprovechando la energía renovable del país y una red de fibra óptica que llega a la gran mayoría de las comunas. No es una apuesta aislada: es una política de Estado que busca instalar a Chile como el polo digital de la región.

Un data center no se opera solo con ingenieros
La imagen habitual es la de salas llenas de servidores atendidas por expertos en software. La realidad es otra. Un data center es, antes que nada, una instalación industrial que convierte electricidad en cómputo y que necesita sacar el calor que ese proceso genera, las 24 horas del día. Para eso requiere:

Técnicos en climatización y refrigeración, cuyo perfil está definido en el catálogo de ChileValora como Instalador(a)/Mantenedor(a) de Equipos de Climatización y Refrigeración. Son quienes mantienen los equipos de enfriamiento que impiden que los servidores se sobrecalienten.

Electricistas autorizados por la SEC y técnicos en sistemas de energía ininterrumpida (UPS) y grupos electrógenos, responsables de que la energía nunca se corte, ni siquiera durante una falla de la red.

Técnicos en redes y fusionadores de fibra óptica, que mantienen la conectividad interna y los enlaces con el exterior.

Técnicos de operación de sitio, que monitorean en turnos continuos las condiciones de temperatura, humedad y carga eléctrica.

Personal de mantenimiento industrial y de seguridad, que protege una infraestructura física de alto valor.

Por qué energía y refrigeración son el corazón del sistema
Los servidores producen calor de forma constante. Si la refrigeración falla, la temperatura sube en minutos y los equipos deben apagarse para no dañarse. Si la energía se interrumpe sin respaldo, servicios completos quedan fuera de línea: bancos, plataformas de compra, sistemas de salud, aplicaciones del Estado. Por eso los data centers se diseñan con redundancia en todo, y esa redundancia solo funciona si hay personas competentes que la mantengan, la prueben y sepan reaccionar cuando algo falla.

Una puerta de entrada para técnicos de otros rubros
Muchas de estas competencias ya existen en el mercado laboral chileno, solo que en otras industrias. Un técnico que mantiene cámaras de frío en la agroindustria o en una pesquera maneja los mismos principios que un sistema de enfriamiento de servidores. Un electricista con experiencia en faenas mineras conoce la disciplina de seguridad y la continuidad operacional que exige un data center. Un técnico que instala fibra en terreno tiene buena parte del camino recorrido hacia las redes de un centro de datos.

La barrera, en la mayoría de los casos, no es la habilidad sino la capacidad de demostrarla: certificaciones vigentes, licencias al día y experiencia verificable. Con la validación adecuada, estos perfiles pueden dar el salto a la economía digital sin partir de cero.

Personal validado, tan crítico como los servidores
En una operación donde un error puede dejar sin servicio a millones de personas, contratar a alguien cuya experiencia no ha sido comprobada es un riesgo que ninguna empresa puede asumir. La certificación de competencias, la verificación de documentos y la evaluación técnica dejan de ser un trámite y pasan a ser parte de la seguridad de la instalación.

Un empleo que llegó para quedarse
A diferencia de un proyecto de construcción con fecha de término, un data center opera durante décadas. En Chile ya hay instalaciones que superan los diez años de funcionamiento, y el propio plan nacional contempla iniciativas de formación específicas para la industria. Para un técnico, esto significa estabilidad, turnos programados y una especialización que gana valor con el tiempo. Es una de las apuestas de largo plazo más sólidas del mercado laboral chileno.

Fuentes:

  • Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Plan Nacional de Data Centers 2024-2030 (minciencia.gob.cl)
  • InvestChile, Plan Nacional de Data Centers (investchile.gob.cl)
  • ChileValora, perfil ocupacional Instalador(a)/Mantenedor(a) de Equipos de Climatización y Refrigeración, P-4322-7127-001-V02 (chilevalora.cl)
  • Superintendencia de Electricidad y Combustibles, autorización de instaladores eléctricos (sec.cl)
  • Subsecretaría de Telecomunicaciones, infraestructura y conectividad (subtel.gob.cl)