Mientras el país avanza hacia una matriz cada vez más limpia, comienzan a desarrollarse algunos de los proyectos de generación, transmisión y almacenamiento más ambiciosos de su historia. Detrás de cada uno de ellos habrá miles de horas de ingeniería, construcción, montaje, operación y mantenimiento.
Para quienes trabajan en energía, electricidad, instrumentación o construcción industrial, esta nueva etapa podría traducirse en importantes oportunidades laborales durante los próximos años.
Chile acelera su transición energética
El crecimiento de la generación renovable ya no es una proyección: es una realidad.
De acuerdo con el Ministerio de Energía, Chile continúa incorporando nuevas centrales solares, parques eólicos, sistemas de almacenamiento mediante baterías (BESS) y líneas de transmisión para responder al aumento de la demanda eléctrica y avanzar en la descarbonización del país. (Fuente: Ministerio de Energía, Política Energética Nacional y Planificación Energética de Largo Plazo.)
Al mismo tiempo, industrias como la minería, el hidrógeno verde y los futuros centros de datos requerirán una red eléctrica cada vez más robusta y confiable.
Oasis de Atacama: uno de los mayores proyectos de almacenamiento del mundo
Entre las inversiones que concentran mayor atención destaca Oasis de Atacama, desarrollado por Colbún junto a Atlas Renewable Energy.
El proyecto combinará generación solar fotovoltaica con sistemas de almacenamiento mediante baterías de gran capacidad, permitiendo suministrar energía incluso después de la puesta del sol.
Su desarrollo contempla múltiples etapas y movilizará una importante cantidad de profesionales, técnicos y empresas contratistas durante los próximos años.
Además de obras civiles, el proyecto requerirá especialistas en montaje electromecánico, electricidad industrial, instrumentación, automatización y mantenimiento. (Fuente: Colbún.)
Kimal Lo Aguirre: la autopista eléctrica que conectará el norte con el centro de Chile
Otro de los proyectos más relevantes es Kimal Lo Aguirre, la primera línea de transmisión en corriente continua (HVDC) del país.
Con una extensión superior a los 1.300 kilómetros, permitirá transportar grandes volúmenes de energía renovable desde el norte hacia la zona central, fortaleciendo el Sistema Eléctrico Nacional.
Su construcción contempla subestaciones, líneas de transmisión y una infraestructura de gran complejidad técnica que demandará trabajadores especializados durante varios años. (Fuente: Coordinador Eléctrico Nacional; Ministerio de Energía.)
INNA: energía limpia para una nueva industria
Uno de los proyectos que también ha captado la atención del sector es INNA, iniciativa que busca desarrollar infraestructura energética para responder a la creciente demanda de industrias estratégicas en el norte de Chile.
El crecimiento de proyectos asociados a minería, almacenamiento energético y nuevas tecnologías requerirá ampliar la capacidad de generación y transmisión en distintas regiones del país.
Aunque varias iniciativas aún avanzan en etapas de evaluación y permisos, el volumen de inversión proyectado demuestra que la industria energética continuará expandiéndose durante la próxima década. (Fuente: Ministerio de Energía.)
El almacenamiento será protagonista
Durante años el principal desafío de la energía solar fue generar electricidad únicamente durante las horas de mayor radiación.
Hoy ese escenario está cambiando gracias al rápido crecimiento de los sistemas de almacenamiento mediante baterías (BESS), que permiten guardar energía para utilizarla cuando el sistema más la necesita.
Chile ya concentra algunos de los proyectos de almacenamiento más grandes de América Latina, una tendencia que continuará creciendo durante los próximos años.
Según el Ministerio de Energía, esta tecnología será fundamental para aumentar la flexibilidad y estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional. (Fuente: Ministerio de Energía.)
¿Qué perfiles podrían tener mayor demanda?
Cada uno de estos proyectos requiere cientos de empresas colaboradoras y miles de trabajadores en distintas especialidades.
Entre los perfiles más solicitados habitualmente se encuentran:
- Técnicos eléctricos.
- Electricistas industriales.
- Instrumentistas.
- Mecánicos.
- Soldadores.
- Operadores de grúas.
- Supervisores de montaje.
- Ingenieros eléctricos.
- Ingenieros mecánicos.
- Especialistas en automatización.
- Técnicos en energías renovables.
- Operadores de subestaciones.
- Prevencionistas de riesgos.
- Profesionales de mantenimiento.
A medida que la industria incorpora nuevas tecnologías, también aumenta la necesidad de candidatos con experiencia en automatización, monitoreo remoto, sistemas SCADA y almacenamiento energético.
Las oportunidades comienzan antes que los proyectos
Muchas personas asocian las oportunidades laborales con el inicio de la construcción de una central o una línea de transmisión.
Sin embargo, la contratación comienza mucho antes.
Las etapas de ingeniería, estudios, movimiento de tierras, montaje, pruebas y puesta en marcha requieren equipos especializados durante varios años, además de una extensa red de empresas proveedoras y contratistas.
Por eso, mantener certificaciones vigentes, fortalecer las competencias técnicas y contar con un perfil profesional actualizado puede marcar la diferencia cuando estos proyectos entren en sus etapas de mayor actividad.
La transformación energética de Chile ya está en marcha. Y quienes se preparen desde hoy estarán mejor posicionados para aprovechar las oportunidades que traerá esta nueva etapa.